PortadaRevista nº1Solidarios

Antonio Banderas, el reflejo de la solidaridad

Pulido y Banderas se encuentran cara a cara en Sevilla. ambos conversan en la previa a la firma de un nuevo convenio entre las fundaciones que presiden. el presidente de la fundación Cajasol, Antonio Pulido, describe en este reportaje esos momentos. el lado más solidario del actor malagueño. Faceta que algunos aún no conocen, pero que sin duda lo encumbran a lo más alto del ‘paseo de la fama’ de la solidaridad.

Hablar de concienciación con los más desfavorecidos en Andalucía, y especialmente en Málaga, es hablar de Antonio Banderas. Al menos eso es lo que sentí la última vez que estuvimos juntos hablando en la Fundación Cajasol. Fue hace unos meses cuando nos reunimos para cerrar el último de los convenios que une, por cuarto año consecutivo, nuestra casa con la organización que preside; la Fundación Lágrimas y Favores. Estar una hora con el actor es llenarse de positivismo, y más si eres uno de los privilegiados que cuentan con su amistad.

Antonio Banderas cuando viene a la Fundación Cajasol no viene a pedir, viene a dar. Sí, a dar ilusión por un proyecto en el que cree, y por el que vive.

El actor español, además de ser un referente en el mundo del cine a nivel mundial, lucha desde 2010 con un proyecto que es otro ‘hijo’ para él; la Fundación Lágrimas y Favores. Y eso que tuvo sus inicios, como el propio Banderas señala, 

en el ámbito de la labor social que realizan las cofradías de la Semana Santa de Málaga para estar junto a los más desfavorecidos.

La denominación proviene de la advocación de una de las imágenes titulares de las Reales Cofradías Fusionadas, de donde es hermano el actor, y que tiene mucha devoción en la

ciudad andaluza. Las veces que me he interesado por los proyectos de Favores y Lágrimas, he terminado impresionado tanto por el trabajo que hay detrás de ellos, como por el sinfín de solidaridad que hay de personas desinteresadas detrás de ellos. El objetivo primordial, tal y como me comentó Antonio, es dar visibilidad a aquellas personas que más necesidades pasan en Málaga. Y las donaciones que se producen año tras años hacen que los proyectos lleguen a más personas.

Hay muchas cofradías que de manera invisible han ido colaborando con obras de caridad allí dónde no llegan las instituciones públicas o las privadasAntonio Banderas

Y es que como ocurre en Málaga, y en otras partes de Andalucía, la labor asistencial existente en estas cofradías nunca llega a tener un valor cuantificable, ya que la valía es infinita. En sus inicios el propio Banderas resaltó que era un espacio “comprometido con la realidad”, con la que “construir una comunidad mejor y más justa”. Es por ello que cuando conocí la idea en 2013, todo el apoyo que nace de la Fundación Cajasol es poco. Casi un lustro de compromiso y solidaridad con la Fundación malagueña que puede denominarse como una de las inversiones más rentables que podemos realizar como sociedad por su carácter solidario.

Desde esa fecha, la Fundación Cajasol está apoyando varios proyectos. Uno de las principales se fragua en la Fundación Cudeca. Esta ONG trabaja directamente con enfermos de cáncer que necesitan tratamientos y cuidados paliativos, y que no pueden pagárselos por dificultades económicas. En la charla que tuvimos, Banderas me aseguró que durante el último año más de 1.300 personas enfermas con cáncer, y otras enfermedades sin posible curación, fueron tratadas por el personal de Cudeca. Es por ello que la aportación que hace esta entidad sin ánimo de lucro a la sociedad malagueña tiene un valor que no se puede cuantificar.

La unión con Cudeca vino a partir de 2008, año en el que falleció el padre de Banderas por esa enfermedad. “Desde el primer momento me sentí muy identificado con la magnífica labor que desarrollan, ya no solo con los enfermos terminales, sino con ayuda psicológica a los familiares. He tenido la suerte de visitar el centro que tienen en Arroyo de la Miel y te das cuenta del trabajo y dignidad con la que cuidan a los enfermos. Tienen mi imagen para lo que necesiten y la Fundación Lágrimas y Favores no solo ayuda económicamente con una asignación anual, también intentamos concienciar a la gente para que se hagan socios y así poder ayudar a su mantenimiento”,afirma Banderas cuando le preguntaba sobre esta organización.

Otra de las vías de ayudas que aporta la Fundación Cajasol a Lágrimas y Favores es con Caritas Diocesana de Málaga. La unión con esta institución se basa en una aportación para la ayuda de alimentos y productos de primera necesidad para familias en estado de exclusión social.

Los números que me destacó el actor malagueño en nuestra reunión fueron de más de 25.800 familias ayudadas por la organización religiosa durante el pasado año. Otra ‘viga’ que sostiene la defensa para los más necesitados. “En las oficinas de Caritas se reciben

las peticiones y se van dando ayudas sin preguntar por religión, ni ningún tipo de requisitos. Queremos que cuando vean pasar por las calles de Málaga a una Cofradía o un trono, vean que detrás de ese manto bordado hay mucho más que lo material… hay un compromiso de ayuda al más necesitado”, acentúa Antonio sobre Cáritas.

Pero la labor de la Fundación de Banderas no queda ahí. También quiere que los malagueños lleguen a lo más alto en la formación y que tengan la posibilidad de estudiar en el extranjero. Por ello Lágrimas y Favores destina un apartado de su presupuesto en becas para que los jóvenes con buen expediente, y que no pueden permitírselo por ingresos, puedan hacer sus estudios de posgrado en un centro de calidad, como es el Instituto de Estudios Cajasol. “Creemos que la cultura es fundamental para luchar contra la desigualdad existente y nosotros intentamos aportar nuestro granito de arena”, destacaba el actor malagueño.

Asimismo, la Universidad de Málaga tiene un convenio con la Fundación para que los estudiantes del centro puedan realizar sus estudios en universidades norteamericanas y canadienses. Durante 2016 se otorgaron 22 ayudas con las que los estudiantes recibirán una dotación de 2.500 euros por cuatrimestre cursado en el continente americano.

Por último, y no por ello menos importante, Banderas mencionó el trabajo que realizan las hermandades y cofradías en la Fundación Corinto. En complemento con el trabajo de Cáritas, esta Fundación, creada en 2010, trabajan para dar asistencia al Economato Social en el que acceden familias con necesidades especiales, o con riesgo de exclusión social. Son más de 700 familias al mes las que se benefician de este proyecto, y cuenta con unos 150 voluntarios que hacen más fácil la organización de este espacio.

Soy sólo un eslabón más en la cadena.
Antonio Banderas

Sabe, cree y afirma que los verdaderos héroes del voluntariado son los miles de anónimos que se encuentran al pie del cañón en todos los proyectos de Lágrimas y Favores, dando parte de su tiempo en ayudar a los más necesitados. El problema con el que se encuentra el actor es que por falta de tiempo no puede participar más, aunque él se esfuerza todo lo posible para recaudar más fondos, y así estos héroes anónimos puedan trabajar mejor.

LA FIGURA DE BANDERAS NO TIENE LÍMITES.

No obstante, ahí no queda el halo de apoyo y respaldo de Banderas con los más necesitados. El ejemplo más claro se encuentra con la iniciativa ‘Andaluces Compartiendo’, que nace en el seno de nuestra Fundación junto a la Asociación Empresarial de Alimentos

de Andalucía (LANDALUZ). Durante la última cena de gala, la Fundación Lágrimas y Favores dio su apoyo con la representación de Javier Banderas, tesorero de la Fundación y hermano del actor, al no poder asistir por problemas de agenda.

El último de los actos en el que coincidí con él fue este verano en la Gala Benéfica ‘Startlite 2017’. En esta cita del año, que él mismo denominó como una de las galas benéficas del

verano más importantes de Europa, reunió a personalidades y amigos para recaudar fondos tanto a su Fundación como a la Fundación Niños en Alegría, esta última fundada por Sandra García-Sanjuán (creadora de Startlite). Entre otras palabras Antonio señaló que “es consciente del beneficio económico que este festival produce en familias necesitadas” en los que se han recaudado más de dos millones de euros en ocho años, y con los que muchas personas han podido vivir dignamente.

Pasar tiempo con Antonio Banderas es conocer mejor la mejor cara del ser humano. Trabajador con los suyos, comprometido y fiel a sus creencias. Siempre ha luchado por una acción social que cale y que tenga un retorno real, que se refleje en la ciudadanía. Yo he tenido la suerte de conocer la solidaridad en persona, y se llama Antonio Banderas.

 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y ofrecerle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies