ExposicionesRevista nº10

Carlos Colón: «Se ha considerado unánimemente la mejor, por seria, rigurosa y espectacular, exposición de tema cofrade jamás realizada»

Entrevistamos a Carlos Colón, comisario de la exposición ‘Gran Poder. Mesa te Esculpió, Sevilla te hizo’ y responsable de la coordinación de los actos culturales del IV Centenario del Señor, tras la finalización de la muestra. El periodista hace un balance de esta cita, así como su cercanía con la Hermandad.

Hablar de Carlos Colón es hacerlo de un gran conocedor de la Semana Santa, la cultura y el devenir de una ciudad como Sevilla. Un compendio que se ha podido disfrutar durante décadas ya sea en una simple conversación, o en sus clases de la Universidad de Sevilla. Tiene un perfil único: licenciado en Geografía e Historia, miembro de la Real Academia de Bellas Artes y además pregonero de la Semana Santa de Sevilla en el año 1996. Su conocimiento llamó la atención en la Hermandad del Gran Poder, de la que es hermano, y ello hizo que fuera elegido como responsable de una cita única en la Historia de la Hermandad. En la Revista Fundación nos cuenta cómo ha sido ese periplo, así como otras vivencias relacionadas con el Señor de Sevilla.

«ES LO HABITUAL EN SEVILLA LA DEVOCIÓN AL GRAN PODER DE QUIENES PERTENECEN A OTRAS HERMANDADES»

¿De dónde procede su vínculo con la Hermandad del Gran Poder?
Devoto del Señor como tantos sevillanos, el vínculo se remonta a mis primeros recuerdos, cuando mis padres me llevaban a San Lorenzo. Mi padre, hermano de la Macarena, el Calvario y el Silencio, era muy devoto del Señor. Es lo habitual en Sevilla la devoción al Gran Poder de quienes pertenecen a otras hermandades. Me hice hermano al conocer a quien hoy es mi mujer, cuya familia está estrechamente unida a la hermandad. Mi suegro fue el Hermano Mayor que presidió la Junta de Gobierno que construyó el templo, hoy Basílica, en 1965. Mi mujer es actualmente miembro de la Junta de Gobierno, la primera mujer en la larga historia de la hermandad que ha pertenecido a su órgano de gobierno.

¿Qué ha supuesto para usted ser comisario de la exposición y responsable de la coordinación de los actos culturales del IV Centenario del Señor del Gran Poder?
Un honor y una responsabilidad. En ambos casos por tratarse de actos relacionados con el Señor y que, por lo tanto, deben procurar estar a la altura de lo que representa para Sevilla y los sevillanos. Tras tres libros y tres películas dedicados al Señor, esta exposición me ha permitido expresar, haciéndome instrumento de la voluntad de la hermandad e intentado interpretar el sentir de los sevillanos, lo que el Señor es para Sevilla.

¿Cómo conoce que la Hermandad quiere contar con usted para estos puestos?
Me lo notificó mi buen amigo José Félix Ríos, Hermano Mayor, tras el acuerdo adoptado por el cabildo de oficiales de la Junta de Gobierno.

¿Qué valoración realiza de dicha exposición con más de 70.000 visitas en estas semanas?
Afortunadamente ha sido un éxito tanto por el número de visitantes como por el entusiasmo con que los sevillanos la han acogido y el reconocimiento obtenido en los medios de comunicación. Se ha considerado unánimemente la mejor, por más seria y rigurosa además de espectacular, exposición de tema cofrade jamás realizada.

¿Cómo ha sido el trabajo de realización de la muestra? ¿Cuánto tiempo les ha llevado?
Se ha diseñado durante cinco meses y se ha montado en un mes. Gracias a la generosidad de Cajasol y de don Antonio Pulido tuvimos que plantarla tres veces. Primero ocupaba el patio y las dos plantas de la Sala Murillo con entrada por la plaza de San Francisco. Posteriormente el Sr. Presidente de la Fundación Cajasol nos ofreció la nueva sala Vanguardia, entonces recién abierta. Y finalmente, cuando las obras garantizaron su apertura en fecha, nos ofreció las dos nuevas salas de Entrecárceles. Al final, insisto en que gracias a la generosidad del presidente de la Fundación Cajasol y su implicación en el proyecto, la exposición ocupó por primera vez en la historia de la Fundación Cajasol la totalidad de su superficie expositiva: cinco salas más el patio.

¿Qué ha sido lo más complicado de realizar entre el equipo de la exposición?
Dado el reto y el espacio a llenar lo más difícil, primero, fue definir especialmente el concepto que guiaba la exposición: la conmemoración no de una efeméride del pasado sino de algo actuante en el presente, la representación de 400 años de devoción, la plasmación de cómo la imagen que Juan de Mesa entregó a la Hermandad se ha ido convirtiendo en lo que hoy conocemos como el Señor del Gran Poder gracias a la acción de la Hermandad, la Iglesia y la devoción popular. Y en torno a estos tres vectores se ordenó la exposición. El segundo momento complicado fue la materialización de estas ideas, la ejecución. Contar con la producción de Páginas del Sur (Grupo Joly) y con los talentos de Juan Antonio Romero, Joaquín Ávila y Jesús Mejías. Sin olvidar al personal de la Fundación Cajasol que ha prestado una ayuda esencial que ha ido mucho más allá de la estricta obligación profesional.

¿Ha habido alguna de las piezas que proceden de fuera de España?
Si es así, ¿me podría comentar la procedencia? Todas las piezas expuestas procedían de España, salvo un extraordinario capote con el Señor bordado procedente de California.

«TODAS LAS PIEZAS EXPUESTAS PROCEDÍAN DE ESPAÑA, SALVO UN EXTRAORDINARIO CAPOTE CON EL SEÑOR BORDADO PROCEDENTE DE CALIFORNIA»

Si tuviera que elegir una de las piezas expositivas que se han exhibido en la pasada muestra, ¿cuál sería?
Sin lugar a dudas la llamada Túnica de los Devotos, sufragada íntegramente por hermanos y devotos del Señor que se la han ofrendado por su cuarto centenario. Como singularidad, la recreación del gran altar de novena que se usó hasta 1965 y la exposición del paso con los candelabros originales que llevó hasta 1907. En cuanto a contenidos reunidos en una sola sala, la dedicada a la devoción popular que abarcaba la difusión popular de la devoción al Señor a través de azulejos, prensa, cine, revistas, pregones, toros, grabados, aviones y naves bautizadas como Jesús del Gran Poder, fotografías, objetos de devoción privada y memorabilia kitsch.

Hay referencias en la exposición al Cardenal Spínola, ¿cómo de importante fue su figura en la Hermandad?
Tanto como párroco de San Lorenzo, impulsando la devoción al Señor, como Arzobispo, planteando la concordia entre las hermandades del Gran Poder y la Esperanza Macarena, es una figura muy importante en la historia de la hermandad.

La exposición ha sido el culmen de varias actividades que se han organizado en febrero y marzo, ¿qué nos podría contar de las conferencias y proyecciones que se han ido sucediendo?
En la Sala Machado y el Teatro de la Fundación Cajasol se han desarrollado las conferencias y proyecciones que han relacionado el IV centenario del Señor con el valor sagrado de las imágenes, desde proyecciones de obras de Dreyer o Pasolini a un concierto de clausura en el que la formación Ottava Rima interpretó “Membra Iesu Nostri” de Buxtehude, pasando por conferencias sobre la imagen barroca como predicación visual, la relación entre la imagen y lo sagrado o las representaciones fotográficas del Señor.

«EL GRAN PODER ES EL ROSTRO DE DIOS TAL Y COMO SEVILLA LO RECONOCE»

¿Cómo concibe usted la devoción que existe al Señor del Gran Poder?
Como la representación santamente simple de los misterios más complejos para edificación y consuelo de todas las generaciones de sevillanos que se han sucedido desde 1620 hasta hoy. En esta imagen sagrada la experiencia más compleja de Dios (poder y abatimiento, derrota mundana y victoria espiritual, pecado y redención, etc.) se manifiesta a través de lo sensible, representando con los limitados medios humanos lo que la omnipotencia divina realizó en la Encarnación, vida, pasión, muerte y resurrección. El Gran Poder es el rostro de Dios tal y como Sevilla lo reconoce. El mayor mérito de esta imagen es hacer accesible a todos estos misterios complejos, tanto como lo es lo que Unamuno llamó vividura, la lucha cotidiana por salir adelante.

A Nuestro Padre Jesús del Gran Poder se le conoce como el Señor de Sevilla, ¿esta denominación hace posible que su fervor traspase fronteras?
Es un hecho demostrado por las hermandades fundadas para dar culto a imágenes con la advocación de Jesús del Gran Poder en Andalucía, España y Latinoamérica que la devoción ha traspasado los límites de la ciudad.

¿Se entiende la idiosincrasia sevillana sin Nuestro Padre Jesús del Gran Poder?
No, en la medida en que desde hace cuatro siglos es una de las fuerzas vertebradoras de la vida cotidiana de la ciudad, uno de sus símbolos, una devoción transversal que no conoce fronteras de clase, de mentalidades o de barrios.

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