Revista nº11Solidarios

Carmen Laffón: “La obra que refleja la sociedad actual sería muy extraña, repleta de contradicciones”

CON MOTIVO DEL SEMESTRE LAFFÓN, EL PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN CAJASOL, ANTONIO PULIDO, Y LA ARTISTA SEVILLANA, SE ENCUENTRAN EN LA SEDE SEVILLANA DE LA FUNDACIÓN ANTES DE LA PRE-SENTACIÓN DE LA EXPOSICIÓN QUE SE PUEDE VER EN LA PLAZA DE SAN FRANCISCO. EN ESTA ENTREVISTA CARMEN LAFFÓN SEÑALA ALGUNOS TEMAS SOBRE EL ARTE Y TAMBIÉN SOBRE SU LADO MÁS SOLIDARIO.

Encontrarse en la misma habitación que una artista como Carmen Laffón es sentirse afortunado. Como presidente de la Fundación he podido hablar y charlar con muchos pintores, escultores o de otros sectores de la cultura, pero la sevillana impone. Ya no sólo por lo que representa, también por el gran conocimiento que posee.

Siendo tan importante para nuestra comunidad autónoma, las nuevas generaciones no saben quién es y qué es lo que ha hecho. Nacida en los años treinta del pasado siglo, es educada en casa ya que sus padres deciden no llevarla al colegio. Tiene buenos profesores, y ya con 12 años empieza su andadura en el mundo de la pintura gracias a las lecciones que recibe del pintor Manuel González Santos, amigo de la familia y antiguo profesor de dibujo de su padre. Le sorprende tanto que tras tres años de formación, ingresa en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, merced a la recomendación de González Santos

Su progresión es tan alta que cuando tiene 18 años se traslada a Madrid para finalizar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes. Después llegarán los viajes de Laffón a París y Roma donde se nutre de grandes referencias del arte como, por ejemplo, Marc Chagall. Con 22 años vuelve a España y empieza a crear en la casa de verano familiar, La Jara, situada en un enclave único en el Coto de Doñana, Sanlúcar de Barrameda. Desde allí se transforma. Le da rienda suelta a su ingenio creador y nacen las primeras pinturas realistas con Sanlúcar de Barrameda y el Paraje Natural como ejes centrales.

No obstante, no es hasta los comienzos de los sesenta cuando conoce a Juana Mordó, y le da la oportunidad de mostrar sus cuadros en la galería Biosca, considerada uno de los principales focos de proyección del arte en la capital de España durante esa época. Tras ese momento, el crecimiento de Laffón es imparable, y con la creación de la galería Mordó, sus obras empiezan a mostrarse junto a otras de grandes artistas de la época como Manuel Millares, Antonio Saura o Eusebio Sempere.

Otros datos importantes de su carrera artística se encuentran casi a finales de la misma década, cuando en 1967 funda con Teresa Duclós y Pepe Soto la Escuela El Taller para formar a jóvenes promesas que se querían dar a conocer en el mundo del arte pictórico. Pero también en 1975 da un paso muy importante de forma personal cuando entra en la Cátedra de Dibujo al Natural de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla.

Son muchos hitos y experiencias vividas en su carrera profesional, pero aún así Carmen Laffón me comenta que con todo lo que le ha pasado en su vida se siente dichosa. “Me considero una persona afortunada por haber podido dedicarme al arte, y como consecuencia del entusiasmo que este me produce, he sido siempre una gran trabajadora. Mis padres siempre me apoyaron decididamente. Por la amistad de mi padre con el pintor D. Manuel González Santos, que fue mi maestro en mis comienzos, pude dedicarme desde muy joven a pintar. Y hasta hoy”, afirma Laffón.

La sensación de estar escuchando a una persona humilde y sensata se mantiene durante toda la charla, y es que la Académica de las Bellas Artes reconoce su lugar incluso tras décadas de reconocimiento artístico. Su presencia en las salas de exposiciones de la Plaza de San Francisco es algo que agradece de corazón. “Esta exposición supone la posibilidad de volver a ver un importante grupo de mis obras en un recorrido a lo largo de muchos años de trabajo. Agradezco sinceramente a la Fundación Cajasol esta oportunidad que nos ofrece de revisar a través de su colección una buena parte de mi trayectoria”, incidió sobre ello.

«ME CONSIDERO UNA PERSONA AFORTUNADA POR HABER PODIDO DEDICARME AL ARTE»

Profundizando sobre su obra más destacada entre todas las que se pueden ver en la Fundación Cajasol, señala que “todas ellas tienen una especial significación para mí”. Pero entre todas hay un par de ellas que son de vital importancia. “Quizá haya dos que guardan una estrecha relación con lugares de mi vida. Me refiero a ‘En Santa Adela. Mis padres en el jardín’ y ‘Sevilla desde el río’: ambas se refieren a dos sitios entrañables, Sevilla, la ciudad donde nací y La Jara, en Sanlúcar de Barrameda, donde he pasado largos períodos de mi vida”, recalca la artista.

En nuestra conversación la pintora y escultora sevillana hizo mención a un hecho que no recordaba. En 1997, la Fundación permitió usar la imagen del cuadro ‘Sevilla desde el río’ como telón que abría la representación de la ópera ‘El Barbero de Sevilla’ en el Teatro de la Maestranza.

Tras hacer un breve repaso por su carrera, dialogamos sobre el arte contemporáneo y su entendimiento por parte de los jóvenes. Laffón tiene clara la respuesta, y es que estos “son sensibles a cualquier manifestación del arte, de cualquier tiempo”.

“Pueden estar especialmente preparadas para entender el arte contemporáneo porque se han generado nuevas formas de expresión a las que pueden acceder con facilidad
a través de los nuevos medios de comunicación”, me explicaba la artista.

Otro de los temas de los que quise preguntar fue la solidaridad que se transmite a través del arte.

Laffón hace referencias a algunas obras e incide en la relación que siempre ha existido entre ambos términos. “A veces la solidaridad se ha hecho patente a través del arte de forma evidente. Todos conocemos imágenes muy significativas como, por ejemplo, el cuadro de Murillo de Santa Isabel curando enfermos que se encuentra en la iglesia del Hospital de la Caridad. Como este, a través de la historia del arte, se pueden encontrar numerosas representaciones de actitudes solidarias”, afirmaba. Ante tal respuesta, insisto y le pregunto por si esta solidaridad es un arte abstracto de cada persona. Laffón, duda en un primer momento, pero considera que este hecho es “una actitud íntima a la que es difícil acceder”.

Como el tema da mucho de sí, le pregunto a Carmen, por su gran conocimiento de ciudades de todo el mundo, por cuál destacaría por su solidaridad. La artista incide en nuestro país y como muchas ciudades y municipios españoles han dado ejemplo con conductas muy solidarias. “Sus ciudadanos se han volcado en ayudar a las personas que han tenido necesidades materiales y espirituales, y una buena parte de su población ha atendido a muchas de las personas desvalidas. Han sido un ejemplo notable que conviene no olvidar”, explica.

La pandemia, y como cambia la sociedad, comenzamos a charlar por cómo sería esa obra que mostrara la situación que vivimos. Laffón, responde claro, “sería muy extraña, repleta de contradicciones. Vivimos una época inquietante, y reflejaría esa inquietud”.

«A VECES LA SOLIDARIDAD SE HA HECHO PATENTE A TRAVÉS DEL ARTE DE FORMA EVIDENTE»

Por último, y antes de la presentación del acto, hablamos de momentos especiales. Le pido si hay algunos que recuerde con especial cariño. Ella incide en que todos le han dejado un maravilloso recuerdo, y le es difícil distinguirlos.

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