Revista nº5Solidarios

Cuando los sueños se hacen realidad

LA FUNDACIÓN PEQUEÑO DESEO, ORGANIZACIÓN SIN ÁNIMO DE LUCRO CON LA QUE COLABORA LA FUNDACIÓN CAJASOL, LLEVA CASI 20 AÑOS REGALANDO ILUSIÓN A LOS NIÑOS CON ENFERMEDADES GRAVES. SIN DUDA UN EJEMPLO PARA QUE LOS MÁS PEQUEÑOS RECUPEREN SUS SONRISAS

Son muchas las organizaciones solidarias que trabajan para y por las personas más necesitadas en España, pero la labor que realiza la Fundación Pequeño Deseo con los niños de enfermedades crónicas o de mal pronóstico va un paso más allá. Fue creada en el año 2000 y, desde entonces, trabajan con el objetivo de lograr una máxima: repartir ‘varitas’ de ilusión en modo de deseos.

¿Y cómo lo consiguen? Los responsables de proyectos de la Fundación Pequeño Deseo trabajan mediante acuerdos con hospitales de toda España para conocer a niños enfermos de entre 4 y 18 años que necesitan un ‘empujón’ para que darles alas en su travesía con estos inconvenientes.

LA FUNDACIÓN CAJASOL AYUDA CON LA ORGANIZACIÓN DE EVENTOS Y EL APOYO INSTITUCIONAL A PEQUEÑO DESEO DESDE HACE AÑOS.

Y es que acciones como estas, que realiza la organización de forma desinteresada con la aportación socios, patrocinadores y empresas, hacen posible que la felicidad de los pequeños se alargue durante, al menos, 9 meses. Y señalamos ese tiempo ya que así lo detalla el Primer Estudio sobre el Efecto de las Emociones Positivas realizado por la Fundación en colaboración con el Colegio de Psicólogos, la Fundación Lafourcade Ponce y la Universidad Complutense de Madrid.

Con el paso de los años, la presencia de la Fundación en la opinión pública ha sido constante por premios solidarios, así como por la gratitud de los familiares y amigos de los niños sorprendidos, pero es cierto que no realizan acciones de visibilidad como otras instituciones para captar fondos. Pero, ¿cómo llega a saber la ONG de estos casos tan graves? Nos cuentan en Pequeño Deseo que las informaciones les llegan desde el hospital, centro médico especializado o a través de los padres u otros familiares.

Y es que son un total de 37 hospitales repartidos por 14 comunidades autónomas, los que han contactado con la asociación y han podido vivir de primera mano situaciones de alegría y felicidad de estos niños. Los propios facultativos ven en este tipo de acciones un estímulo de reafirmación en forma de ventana a la esperanza.

Para la Fundación Pequeño Deseo la punta del iceberg de sus acciones son las sonrisas que muestran los niños con las sorpresas que llevan a cabo, pero antes de que ocurran estas realizan un trabajo arduo durante todo el año con el fin de recaudar dinero para poder hacer su labor. En este sentido, la Fundación Cajasol ayuda con la organización de eventos y el apoyo institucional a Pequeño Deseo desde hace años. En 2012, ya se celebró la primera Gala Benéfica a favor de la organización con una gran aceptación por parte del público sevillano. Desde entonces, todos los años se ha realizado algún evento en el que la Fundación ha destacado la importancia de ayudar a Pequeño Deseo. Otro ejemplo más tuvo lugar en la IV Gala Benéfica ‘La magia de los deseos’, que se celebró en el Consulado de Portugal en Sevilla en 2016.

De esta manera, la coordinadora de Pequeño Deseo en Andalucía, Mercedes Vázquez, valora positivamente como la Fundación Cajasol apoya con “ayuda continuada” en estos años. “Ellos conocen, respetan y se preocupan por nuestra labor. Y nosotros estamos agradecidos y felices de contar con su respaldo”.

SONRISAS QUE SE MULTIPLICAN

Entre los más de 4.500 sueños que ha organizado Pequeño Deseo, algunas son más complicadas de cumplir, otras más fáciles. Pero al final todas tienen el mismo fin; ver la alegría en la cara de quien lo pasa mal. Como en el caso de Rosa, una joven adolescente que tiene en el músico Pablo López a su ídolo desde hace años. En algunos de los momentos más duros de su enfermedad recibió un vídeo del cantante para enviarle mucha fuerza. Más tarde, le invitó a uno de sus conciertos, en el que todas las entradas estaban agotadas, disfrutando como nunca. Pero eso no fue todo, la magia siguió brotando cuando pudo conocer en persona tras el concierto a Pablo López.

Su madre, Rosa, nos comentó como se hizo esta sorpresa tan grata. “Mi hermana me habló de la organización. Ella quería darle una sorpresa a mi hija, que ya estaba hospitalizada, por lo que me puse en contacto con Pequeño Deseo para contarles lo que le ocurría”, relata.

Cuando a Rosa se le pregunta sobre su opinión acerca de la labor desarrollada por Pequeño Deseo, su respuesta es muy clara: “El bien que hacen a los niños que están enfermos es maravilloso. Sólo hay que ver la cara cómo se les cambia, y les llega la sonrisa de oreja a oreja. Yo pienso en el momento del deseo y se me ponen los pelos de punta. Sin duda es una labor única”.

Aunque también hay otros casos como el de Inmaculada, que deseaba tener un perrito para cuidar de él. La Fundación Pequeño Deseo le sacó la sonrisa más preciada cuando vio el transportín y recibió la varita de la Fundación. “Se llamará Pompe (…) vámonos para casa, el perrito ya es mío”, fueron algunas de sus palabras.

Pero para ilusión y apego a un deseo, encontramos el caso de Francisco José. Desde muy pequeño siempre quiso conocer en persona a Spiderman. Se había leído todos sus cómics, o visto las películas, pero le faltaba verlo en directo. Y ahí ayudó la Fundación. Trajo al superhéroe para que tanto él como su familia pudieran conocerlo. El pequeño, disfrazado como su ídolo, recibió un patinete que le dejó sin habla. Y después de estar jugando con él, además de hacerse fotos, visitó junto a su ídolo a otros niños del hospital.

Más información en www.fpdeseo.org

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