CulturaPortadaRevista nº1

Entrevista a Carmen Posadas

Escritora y compromiso, sustantivos que subrayan la figura de Carmen Posadas, que nace en Montevideo (Uruguay), y que pasa parte de su juventud en ciudades como Moscú, Buenos Aires y Londres, siendo Madrid su residencia actual. Posadas se presenta ante los lectores de Fundación para abordar todo lo relacionado con su trayectoria profesional, y para explicar la necesidad de que los personajes públicos aprovechen su situación de privilegio para apoyar y hacer ver a aquellos que más lo necesitan.

Aunque su consagración como autora de éxito se produce en 1997 con la colección de relatos ‘Nada es lo que parece’; Carmen Posadas ya destacó y se situó como referente con su primera novela ‘Cinco moscas azules’, publicada en 1996. En esta entrevista no queremos perder de vista a la Carmen Posadas que ha escrito casi 20 libros de literatura infantil y que ha sido merecedora en 1984 del Premio del Ministerio de Cultura al mejor libro infantil con el título ‘El señor viento Norte’.

Éxito tras éxito, Carmen Posadas ha sido capaz también de convertirse en una de las personas más comprometidas y que no deja escapar cualquier oportunidad para “retribuir a la sociedad todo aquello que le ha dado”. Estamos ante una de las autoras latinoamericanas más destacadas de su generación con numerosos premios y reconocimientos, como el Premio Planeta, que ganó en 1998 con la novela Pequeñas Infamias, que ha sido traducida a 23 idiomas y se vende en más de 40 países. Su última publicación es ‘La hija de Cayetana’, que ha sido recibida con igual éxito de crítica y público que las anteriores.

LA ESCRITORA REAFIRMA SU COMPROMISO SOCIAL AL ASEGURAR QUE «LA VIDA ME HA DADO MUCHAS COSAS Y ME GUSTA RETRIBUIR»

En octubre se cumplirá un año de la publicación de su última novela ‘La hija de Cayetana’, ¿qué valoración le merece la acogida que ha tenido?

Estoy encantada. La novela ha hecho seis reediciones y mereció críticas muy buenas tanto de público como de
los especialistas (¡y mira que es difícil que ambas cosas coincidan!). Ahora hay para el libro un proyecto del que no quiero hablar por cábala. ¡Pero si sale será espectacular! Cruzo los dedos.

Una novela que le ha permitido crear desde un hecho histórico desconocido. ¿Una contradicción?

Un hecho histórico muy desconocido a pesar de que hay nada menos que dos cuadros de Goya de la niña.
Personalmente, lo que más me ha gustado es bucear en el muy desconocido tema de la esclavitud en España. Otro hecho silenciado y a la vez apasionante.

¿Qué género le ofrece más satisfacciones: novela o literatura infantil?

Los dos. La literatura de adultos me da más satisfacciones y la de niños me remite a mis inicios. Es bonito introducir a los niños en el fascinante mundo de los libros.

¿Qué queda de la Carmen Posadas que creó ‘El Señor Viento Norte’?

¡Esperemos que muchas cosas! Cuando se pierde la mirada asombrada del escritor novel, su pasión, su curiosidad, está uno muerto y enterrado como autor.

En este año, ha participado en la campaña ‘Vidas en progreso’, una acción inédita que utiliza la literatura
como herramienta para concienciar mediante biografías sobre la realidad de las mujeres en cinco países de Asia (Bangladesh, Camboya, Filipinas, Timor Oriental y Vietnam). ¿Qué significa para usted formar parte de este proyecto?

Creo que todas las personas que tenemos una proyección pública tenemos también la obligación de utilizarla para dar visibilidad a quien no la tiene. En este caso el reto era cantar los avatares de mujeres que han tenido que vivir al límite.

En esta primera serie de biografías en progreso participa junto a escritoras como Almudena Grandes, Mara Torres, Ángeles Caso y Rosa María Calaf. Usted nos cuenta la historia de Sopha. ¿Cómo hay que verla, como un canto a la esperanza o un proceso de superación personal?

Las dos cosas. Mi biografía tenía una historia muy triste de guerra de abusos, de muerte. Pero también era un canto a la esperanza y yo quería contar también esa parte.

¿Qué significa para usted participar en iniciativas o colecciones que buscan concienciar, reconocer…?
¿Biografía de mujeres líderes y referentes sociales; espejo de las autoras que participan en este proyecto?

Como antes he dicho, no lo hago por ser buena ni por colgarme ninguna medallita. Pienso sencillamente que es mi obligación. La vida me ha dado mucho y me gusta retribuir.

Este año ha sido reconocida con el premio Joaquín Rodrigo Murube, ¿qué significó para usted? Un artículo periodístico que nace de una labor de documentación, ¿qué hay de periodista en Carmen Posadas?

Una gran emoción. Y un gran honor también porque es un premio sevillano, ciudad que me encanta y que
redescubro cada vez que vuelvo. No soy periodista, respeto esa profesión, es fundamental en nuestro tiempo. Pero yo quiero mirar la realidad no con ojos de periodista sino con los de ciudadana de a pie, mirar como mira la gente normal y corriente.

También ha recibido el Premio Iberoamericano de Periodismo Rey de España por su columna ‘Soñar en español’, ¿ve un idioma vertebrador en el español? En alguna ocasión ha destacado el hecho de que se pueda vivir en Estados Unidos sin hablar inglés, ¿consecuencia del orgullo de reclamar las raíces latinas?

También me siento muy orgullosa de ese premio y que me lo hayan dado por un artículo defendiendo el español. Aunque el español se defiende solo, lo hablan más de 500 millones de personas y es el segundo idioma del mundo y el segundo más solicitado como idioma después del inglés. En USA (y mal que le pese a Trump) lo hablan 50 millones de personas. Con eso, me parece que está todo dicho.

Imaginamos que en estos momentos estará trabajando en su siguiente proyecto; ¿con qué nos va a sorprender? ¿Tendrá nueva publicación en este 2017?

¡Uf! De eso no puedo hablar. Nací un viernes 13 y no soy supersticiosa salvo en una cosa. Jamás hablo de lo que estoy escribiendo, da malísima suerte (risas).

¿Sigue algún proceso a la hora de ponerse a escribir?

Al principio de mi carrera tenía muchas manías. Escribir con un boli negro, tomar té, comer una manzana, ambas manías copiadas de Agatha Christie, por cierto. Ahora tengo que escribir en hoteles, en aviones, en trenes, ya no puedo tener manías..

¿Siente presión por publicar? ¿Se marca algunas fechas como fundamentales o esenciales para sacar una nueva obra?

La presión me la pongo yo. De hecho, me pongo cada mañana al sentarme a escribir una pistola en la sien. Soy
terriblemente perezosa. Yo por mí no haría nada. Leer, si acaso, ese sí que es mi vicio.

Además de sus actividades, en 2009, de la mano de su hermano, puso en marcha talleres online de
escritura. ¿Qué le permite descubrir con estos talleres? ¿Recomendaría a aquellos que quieren empezar a escribir participar en este taller u otros?

Sí, lo recomiendo vivamente. Yo aprendí en un taller de escritores y me ayudó mucho. Hay escritores que sostienen que lo nuestro es un don, un rayo divino que te toca como el dedo de Dios. Todas las artes requieren un don y ese no se puede ‘comprar’ pero el arte tiene una parte muy importante de oficio y esa sí se puede aprender.

Siempre se ha dicho que para escribir bien, hay que leer mucho. ¿Qué lee Carmen Posadas?

Como te he dicho es mi vicio. Si no tengo un libro a mano me leo cualquier cosa, los prospectos de la
medicina, la guía de teléfonos, el libro ese de los mormones que te encuentras en los hoteles…

Pese a que en algunas ocasiones ha dejado claro que no le interesa como persona, ¿es García Márquez uno de esos autores que considera esenciales? ¿Una lectura obligatoria?

Para un escritor sí, es obligatorio. Es un mago del lenguaje, un malabarista de las palabras. Se aprende mucho leyendo a García Márquez. Como ser humano es otra cosa. Bastante peor.

 

Show More

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y ofrecerle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies