FormaciónRevista nº5

La ilusión de volver a empezar

JOSÉ LUIS GONZÁLEZ LUQUE, BENEFICIARIO DEL PROYECTO DE EMPLEABILIDAD DE LA FUNDACIÓN INTEGRA JUNTO CON LA FUNDACIÓN CAJASOL, RELATA SU EXPERIENCIA DE TRABAJAR DESPUÉS DE SIETE AÑOS DESEMPLEADO.

DEBE SER CIERTO Aquello de que los ojos son el espejo del alma, porque la mirada cristalina de José Luis anticipa su carácter incluso antes del firme apretón de manos con el que se presenta. Una persona que transmite inmediatamente humildad, alegría y nobleza, alguien que a sus cincuenta y pocos ya ha pasado por lo mejor y lo peor que nos tiene reservado la vida. José Luis conoció el proyecto de empleabilidad auspiciado por la Fundación Integra de la mano de la Fundación Cajasol, después de siete eternos años de desempleo, interrumpidos únicamente por un trabajillo aquí y otro allá, hasta que se le brindó la oportunidad de volver a empezar. Y vaya si la ha aprovechado.

“Estaba muy mal, no encontraba trabajo. Una amiga le habló de esta posibilidad a mi mujer, que trabaja como limpiadora en el Museo de las Setas. Me llegué un día con mi currículum en el bolsillo, conocí a Juan Carlos [el entrevistador] y me dijo que no me preocupara, que salían cositas de lo mío”. Poco tiempo después comenzaron a llamarle: primero estuvo trabajando en Eulen, después en el Palacio de San Telmo y más tarde en una piscina municipal del Aljarafe. Desde abril de 2018 su puesto se encuentra en Suites Sevilla Plaza, concretamente en mantenimiento del edificio. Y ya es indefinido, aunque a tiempo parcial.

El objetivo principal de este proyecto de la Fundación Integra y la Fundación Cajasol es ofrecer oportunidades laborales a 20 personas en situación de exclusión social en Andalucía. Un proyecto que incluye formación, orientación y asesoramiento; un acercamiento a las nuevas tecnologías de la información y comunicación; servicios de intermediación laboral e itinerarios personalizados de acompañamiento y seguimiento en el proceso de inserción laboral.

A José Luis le contemplan 53 años; sus estudios se quedaron en Primaria. Debido al sector al que se dedica, a José Luis le estalló la crisis con todas sus consecuencias. El paro de larga duración, como se constata en su caso, tiene efectos que van más allá del plano económico. Afortunadamente, actualmente es otra persona. “Tenía depresión y estaba con un tratamiento. No tenía ganas de salir de casa. Creía que con mi edad no me iban a querer en ningún sitio. Y mira ahora. El trabajo anímicamente me ha ayudado mucho: ahora entro, salgo… He cambiado bastante por la gente que he conocido gracias a la Fundación. El hecho de ver que cuentan contigo te hace sentirte útil. Y piensas «Sí que valgo todavía»”.

La vida de José Luis no sólo ha cambiado a nivel profesional, también a nivel personal. Por ejemplo, ha hecho varios y muy buenos amigos, algunos de los cuales también participan en el programa de la Fundación Integra y la Fundación Cajasol. Para despedir la entrevista, invitamos a José Luis a que eche a volar su imaginación y nos diga cómo se ve en unos años. Se le ilumina la cara, mira al techo, y responde: “me gustaría asentarme en el puesto en el que estoy ahora, para poder costearle los estudios universitarios a mi hija. Mi deseo sería ése. ¡Y salud, claro!”.

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