CulturaPortadaRevista nº4

Letras en Sevilla: alegoría y quimera de España

LA SEDE DE LA FUNDACIÓN CAJASOL EN LA CAPITAL HISPALENSE CELEBRÓ EN MAYO EL III CICLO DE ’LETRAS EN SEVILLA’ CON UN OBJETIVO MUY INTERESANTE, CONOCER LA OPINIÓN DE GRANDES PERSONALIDADES POLÍTICAS Y CULTURALES SOBRE LA SITUACIÓN DE ESPAÑA. EN TOTAL FUERON TRES DÍAS DE ENCUENTROS, MUCHOS DISCURSOS, IDEAS Y OPINIONES ENCONTRADAS.

La sede de la Fundación Cajasol se ha convertido durante tres días en un foro en el que se han podido escuchar argumentos y definiciones sobre España por parte de una veintena de personalidades, cada una de ellas con pensamientos y afinidades diferentes.

Y es que, sabiendo la situación que vive el país, los coordinadores de la cita, el periodista Jesús Vigorra, y el escritor Arturo Pérez Reverte, decidieron enfocar este encuentro contando con históricos políticos como Alfonso Guerra, Francisco Vázquez o Julio Anguita, y personalidades como Alfonso Ussía, Ian Gibson o Arcadi Espada.

Entre tantos puntos de vista, la idea que más resaltó fue la de respeto y unidad del país frente a los ideales de los nacionalistas que han crecido en el panorama político en los últimos años. Además se debatió sobre la connotación que tienen algunos vocablos actuales, como ‘facha’, en la identidad de los españoles. Sin embargo la gran mayoría abogó por la defensa del país sin ningún tipo de fisuras. Uno de los ejemplos lo puso Alfonso Guerra.

El ex político quiso dejar claro cuál era la definición máxima de España: “Es una conclusión de la Historia, encarnada en los hombres y mujeres de una geografía concreta que han mostrado su flexibilidad, aceptando lo nuevo, lo diferente, durante milenios también con cierta intolerancia del discrepante. España ha aportado al mundo un sentido propio, del honor, de entregar la vida y la libertad por una causa que considera justa, que ha hecho cabalgar por las tundras, las estepas, por los valles y las montañas a un caballero andante, que se sigue caracterizando al mundo con el carácter de lo español.

El Quijote representa todo lo amable, lo abatido, lo duro, lo generoso y lo gallardo”. Del mismo modo, el sevillano destacó que la unidad en nuestro país no se conseguirá de otra forma que no sea con la “igualdad entre los españoles”, con el objetivo de lograr una unidad democrática que tuvo sus raíces en la Transición.

Por su parte, otra personalidad clave en la regeneración política del pasado siglo, Julio Anguita, ahondó en la figura del español pero desde un ideal de federalismo que abogara por la formación de una República Ibérica, formada por España y Portugal, que liderara a los países hispanos en todo el mundo. “Si yo tuviese que plantearles el artículo primero de la Constitución española que surgiese de este proceso, sería algo así: España, como símbolo y expresión de la voluntad libre y conjunta de la ciudadanía, las naciones y los territorios que la componen se constituye como república federal al servicio de los derechos humanos, la justicia, la plenitud de la democracia, la solidaridad, la ética cívica y la paz.

La república federal española al constituirse como tal muestra su aspiración a que pueda crear la república ibérica o hispana”, dictó el ex dirigente de Izquierda Unida. No obstante, durante su discurso quiso ahondar en las posibles causas del crecimiento de los nacionalismos, y aseguró que la crisis económica y los recortes fueron el acicate para que creciera “en un 50%, en menos de diez años, la idea de que iban a vivir mejor separándose de España”. Otro de los ex políticos que disertó en este Ciclo celebrado en la Fundación Cajasol fue Juan Carlos Monedero. El fundador de PODEMOS, y ahora profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, quiso profundizar en la idea de los tres elementos que convergen en España: confluencia unitaria, federal y confederal.

“Para solventar de una vez este problema de España tenemos que cerrar la herida colonial, la herida social, la herida ciudadana y la herida territorial; y esa herida territorial pasa por entender que todos los que vivimos en España tenemos que tener un compromiso con la España unitaria, la España federal, y la España Confederal. No sirve de nada que haya gente en Cataluña que solamente tenga compromiso con la parte confederal como paso previo para marcharse de España. No, no vale. Yo quiero que los catalanes, los vascos, los gallegos o los andaluces se comprometan también con esa idea de España unitaria.

Pero al mismo tiempo, en el conjunto del Estado tenemos que respetar la parte federal y la parte confederal.”, reclamó Monedero. Tres ejemplos de discursos distintos que muestran realidades que pueden alcanzarse en nuestro país.

UN MAL LLAMADO ENVIDIA

Este sentimiento que da título al ladillo fue destacado por el escritor Juan Eslava. Este sugirió como en nuestro país resalta la ‘envidia’ en momentos en los que hay desigualdad entre los españoles, aunque acentuó sus palabras con el problema del nacionalismo. “Hay una constante histórica y es que cada vez que el Estado, en su conjunto, tiene problemas, la periferia se subleva contra el Estado (…) Lo problemático es que hayamos hecho 17 autonomías simplemente porque había que volver al Estado de la Segunda República. La Segunda República le había dado autonomía a los vascos y a los catalanes y de algún modo había que cerrar un paréntesis en el franquismo como si eso no hubiera ocurrido y volver a la herencia de la Segunda República”, asentía Eslava.

Otras de las voces principales de este ciclo fue la de Antonio Escohotado, pensador que puso el lado filosófico de las jornadas, y señaló el poco entendimiento existente en España, y como los nacionalismos buscan en el nihilismo su refugio. “Los nacionalistas no se dan cuenta que son nihilistas, es decir que piensan que el ser, no es. O sea, que en realidad todo es mentira. Por ejemplo que hay Dios, pero que es un Dios Malísimo”. Por otra parte, otro de los encuentros que tuvo más expectación fue la del escritor Alfonso Ussía.

Este puso encima de la mesa la idea de odio dentro de nuestro país, y de cómo, con el paso de los años, sigue manteniéndose viva. Su solución está en la idea de una “figura arbitral” que cae en la figura del Rey Felipe VI, al ser la voz de la autoridad que puede cerrar esta herida en España. También hubo tiempo para escuchar la opinión de uno de los expertos en Derecho Administrativo más importantes de nuestro país, Santiago Muñoz Machado. El constitucionalista hizo una retrospectiva de la historia de las constituciones españolas, terminando en la Transición.

“La situación que vivimos es compleja por la marcha hacia adelante del independentismo: los nacionalistas han visto que no hay reacción que los pare. Tienen la percepción de que no estaban preparados para todo esto”, destacó Muñoz Machado. Los organizadores del Ciclo también buscaron el punto de vista de España desde fuera de nuestro país. El escritor argentino Jorge Fernández Díaz y el actor español Emilio Buale (nacido en Guinea) fueron los elegidos para ello. Fernández Diaz dejó claro que España “ha sido un faro” para los países latinoamericanos desde la Transición, por lo que su modelo de estado siempre ha sido bien visto por algunos países: “España es un símbolo de progreso; como una hermana mayor que va en vanguardia de lo que se debe hacer”.

Por su parte, Buale señaló que la visión del país desde Guinea es totalmente positiva, siendo “una madre” para ellos. En el momento en el que se le preguntó qué le sorprende más de los españoles, respondió: “Si es un país estupendo y lo tenemos todo, por qué nos empeñamos en no reconocer nuestra valía”.

LA HISTORIA, ORIGEN DE LA ACTUALIDAD

Otros de los puntos de vista dados en este Ciclo partieron de algunos de los historiadores más importantes de nuestro país; entre ellos estuvieron María Elvira Roca, Carmen Sanz, Fernando García de Cortázar, Agustí Colomines o Ian Gibson. Como en todos los sectores, no se mantuvo una misma idea de España, ya que a lo largo de los años, nuestro país fue visto desde distintos prismas que condicionaron su Historia. María Elvira Roca destacó que España tuvo un gran florecimiento como Imperio siglos atrás, pero hubo un momento en el que se produjo una brecha artificial entre dos Españas, la que estaba cerca de Europa, la que es hoy, y la que estaba en Latinoamérica: “Esas enormes estructuras políticas (Imperios) cuando colapsan siempre lo hacen en el interior, generan otras unidades menores. Y estas se ven arrastradas por tendencias centrífugas y violencia de muy distinta naturaleza. (…) Si planteamos esto como un gran imperio que se fragmenta, y todas las partes tienen un problema común…

aparece la debilidad del Estado, de la formación del Estado”, explicó Roca. Por su parte, Fernando García de Cortázar explicó durante la mesa redonda en la que participó, junto a Agustí Colomines y Francisco Vázquez, que hay que “fomentar la idea de patria” desde unos parámetros existentes; y sugirió que era imposible e impensable dudar de si España era un mito ya que “sólo había que ver todas las personas que habían luchado por ella”.

SANTIAGO MUÑOZ MACHADO HIZO UNA RETROSPECTIVA DE LA HISTORIA DE LAS CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS, TERMINANDO EN LA TRANSICIÓN

El segundo de la mesa redonda, el experto en historia contemporánea Agustí Colomines, puso encima de la mesa la idea nacionalista en España, asegurando que España era un estado “plurinacional”, ya que si no fuera así “no estaríamos hablando de eso”. También señaló a los presentes que España es el “Estado al que pertenezco”, pero que es “catalán de sentimiento”.

Por último, el que fuera alcalde de A Coruña, marcó una línea incisiva en las políticas de “exclusión e imposición de los nacionalistas”. Del mismo modo, remarcó que es imposible plantearse la unidad de España en países como Francia, Reino Unido o Portugal. “Después de 2000 años de historia compartida, la España que perciben aquellos que no son españoles (…) nos individualiza, nos singulariza en el proyecto común desde la época
romana”, señaló el ex político. Mientras que Carmen Sanz, que compartió mesa con el periodista Arcadi Espada, intentó dejar claro el posicionamiento de los historiadores en los sucesos que ocurren y destacó cómo los nacionalistas intentan “obviar el contexto histórico en la creación de su discurso”. “Lo que no podemos es hacer una historia rancia, que está pasada de moda desde hace cien años: los nacionalistas cogen un hecho, lo ponen en una maceta, eliminan el contexto y dan a la población un mensaje lleno de mentiras que la gente acepta porque es fácil, simple, les hace sentirse superiores y culpa de sus problemas a otros. Esta es la base del totalitarismo”, señaló de forma rotunda. Por su parte, Arcadi Espada, reflejó una opinión similar al de su compañera de ponencia aunque dejando claro que el discurso de los nacionalistas catalanes tiene una única vía: “El patrón institucional de la mentira en Cataluña tiene larga vida”, afirmó el columnista.

Otro de los momentos únicos del Ciclo estuvo en la ponencia de Ian Gibson. El historiador enamorado de nuestro país hizo un repaso de la cultura en España, y dio su opinión sobre la Memoria Histórica, y la figura de Federico García Lorca. “España se aceptará como país mestizo, o no será (…) la derecha española no lo acepta”, señaló.

Por último, y no menos importante, también hubo tiempo para la lectura de poemas diversos sobre España y el carácter de los españoles por parte de los actores Juan Echanove y Emilio Buale, que fueron momentos de recogimiento y pensamiento para todos los asistentes que disfrutaron del III Ciclo ‘Letras en Sevilla’. Un foro de diálogo con carisma que gusta cada vez más.

 

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