Acción SocialRevista nº6Solidarios

Los niños de Costa de Marfil sonríen gracias a ‘ángeles sevillanos’

LA FUNDACIÓN CAJASOL FIRMÓ JUNTO A LA ONG ÁFRICA ARCO IRIS Y LA FUNDACIÓN INSTITUTO HISPALENSE DE PEDIATRÍA UN CONVENIO DE COLABORACIÓN CON EL QUE PONER EN MARCHA UNA NUEVA CAMPAÑA DE VACUNACIÓN EN COSTA DE MARFIL.

Organizaciones no gubernamentales hay muchas. Algunas con unos objetivos enfocados al bien general, y otros más específicos. En el caso de la ONG África Arco Iris, creada por Jesús Mejías, su presidente, en febrero de 2005, busca desde hace casi 14 años que los niños más desfavorecidos de Costa de Marfil puedan recibir sus vacunas de meningitis y fiebre tifoidea. ¿Y por qué este país africano? Mejías es el Cónsul General del país en Andalucía desde 1992, y tras la Primera Guerra Civil que sufrió la nación, entre 2002 y 2007, el equipo de doctores que ayudan a la ONG pensó que era el lugar idóneo para ayudar. “Los médicos veían que se producían una gran cantidad de fallecimientos de niños por falta de vacunaciones tras la Guerra. Por ello vimos en Costa de Marfil el sitio idóneo para realizarlo”, destacó el responsable de la institución. Es por ello que la Fundación Cajasol ayuda desde hace ya varios años a esta ONG, el último apoyo ha sido este año cuando ha cerrado junto a la Fundación IHP (Instituto Hispalense de Pediatría).

No obstante, el trabajo que viene realizando la organización desde sus inicios ha sido conocido desde sus comienzos. Hablamos de la época en la que existían las cajas de ahorros. “Llevan muchos años colaborando, desde que era Monte de Piedad y Caja San Fernando, con un programa que ellos tenían en el que daban unos recursos a distintas ONG´s; y nosotros, no por simpatía, sino por creencia de los propios clientes – incide Mejías – que daban votos a nuestra organización y repercutía en nuestro presupuesto final”, señala Mejías. Durante dos años consecutivos sus acciones fueron votadas por los usuarios para obtener los primeros presupuestos que fueron destinados a vacunar a unos 500 niños de entre 4 y 12 años. Pero, como nos cuenta el cónsul, “sólo fue el principio” ya que con la llegada de la Fundación Cajasol, el interés ha seguido “aportando recursos para las siguientes campañas de vacunación y otros proyectos”. Gracias a estos pasos, es posible que África Arco Iris sea conocida en muchas partes de Sevilla, Andalucía y parte de España. Al menos eso nos comenta su presidente. “Soy fundador por suerte y por desgracia (risas) esto es un trabajo de gratificación, pero con muchos problemas porque verdaderamente es un país que ha sufrido una guerra y unas consecuencias”, relata.

No obstante, se siente muy feliz de dar este paso sabiendo qué es lo que ocurre en un país tan desfavorecido como Costa de Marfil. “Saber que esos niños que se han vacunado en estos años, son mayores y forman familias, es algo que nos produce satisfacción”. Del mismo modo, Mejías sólo tiene palabras de agrado para la Fundación Cajasol por la ayuda que ha destinado durante 2018 en estas acciones de vacunación, que “siguen salvando vidas”, según palabras del presidente de África Arco Iris. “Este año hemos realizado la campaña de vacunación. Sin la ayuda de la Fundación Cajasol no podría haber existido, por eso para mí es muy importante. Si no hubiera sido por la Fundación no hubiéramos recibido este año ayudas de ninguna institución”, destaca.

«SABER QUE ESOS NIÑOS QUE SE HAN VACUNADOS EN ESTOS AÑOS, SON MAYORES Y FORMAN FAMILIAS, ES ALGO QUE NOS PRODUCE SATISFACCIÓN»

PASO A PASO BAJO UN OBJETIVO En estos años de trabajo, que superan ya la década, han intentado que su objetivo principal, llegar a un millón de vacunas puestas, se cumpla. “De la primera campaña de 500 vacunas, llevamos en 13 años unos 650.000 niños vacunados con nombres y apellidos repartidos por toda Costa de Marfil”, nos cuenta. Y aunque el señor Mejías sabe que aún queda mucho trabajo para llegar a la cifra que se han propuesto, trabajan para que instituciones, empresas y personas anónimas puedan ayudar con su granito de arena. “Para ayudar lo único que tienen que hacer es ponerse en contacto con nosotros en el número de la ONG, el 639141414; aunque también pueden hacerlo con la iniciativa ‘Un Belén, una vacuna’, con la que obtenemos recursos con la venta de belenes”, destaca. Pero, ¿Quiénes integran la ONG? Según las palabras de Jesús Mejías son algo más de sesenta personas las que conforman África Arco Iris, pero la mitad de ellas no pagan cuotas.

Es por ello que necesitan de la aportación de terceros para hacer posibles las campañas de vacunación. “Sólo hay un Acta Fundacional que la componen el presidente, vicepresidente, tesorero, secretario y cinco vocales (…) el día que yo deje de existir no sé a dónde irá esto, pero espero encontrar colaboradores que quieran seguir con esta iniciativa que un día empecé”, señala. No obstante, el mayor valor de la organización es el dispositivo médico, que desde el comienzo de las acciones en 2005 ha ido aumentando en profesionales. “Hay un equipo de forma permanente gracias a la Fundación Instituto Hispalense de Pediatría, que son los que nos acompañan en todas las campañas (…) Entre otros lo conforman el Doctor Alfonso Carmona, como nuevo presidente del Colegio de Médicos de Sevilla; el Doctor Peralta, Doctor Diego Rivas; Doctor Alfonso Delgado, Doctor Alfonso Martín, así como varios ATS que nos han acompañado”, enumera. Y es que si fuera por todo el equipo estarían por otros países africanos, pero el propio Mejías cuenta que es imposible salir de las directrices marcadas por las ayudas. “Hemos ido también a Gabón, dónde fue muy impactante, y al norte de Costa de Marfíl, en Korhogo.

Del mismo modo, fuimos a Malí dónde hemos realizado una vacunación pequeñita. Lo que nos permitían los recursos, ya que las ayudas van contempladas a Costa de Marfíl”, relata. Pero no todo el trabajo que realiza la ONG es la de vacunar a los más pequeños. También han creado dos escuelas, una en la ciudad de Anyama y otra en Tiebissou. Estas, que pertenecen a dos proyectos diferentes, están creadas gracias a la aportación de la Fundación Cajasol y de la Diputación de Sevilla. El propio presidente de la organización nos cuenta cómo fue: “Construimos una escuela en la ciudad de Anyama. Hicimos una primera fase, financiada por la Diputación de Sevilla; y una segunda fase financiada por la Fundación Cajasol, de las que sólo tenemos palabras de agradecimiento (…) Con ella hemos logrado que los niños aprendan tanto su idioma como el castellano”. Si se le pregunta por la campaña por la que se siente más orgulloso, es sin duda por la escuela de Anyama, en la que además se ponían vacunas a los niños.

Y es que Majías nos narra que la población que se encuentra alrededor era de unos 4 millones de personas, y había muchos jóvenes que necesitaban aprender. Incansable y tenaz trabajo que realizan todos los miembros de la ONG África Arco Iris, que de forma desinteresada y asumiendo los costes del viaje hacen de sus vacaciones un viaje al continente africano para dar vida y esperanza a los que no la tienen, convirtiéndoles en verdaderos ángeles llegados desde Sevilla.es imposible salir de las directrices marcadas por las ayudas. “Hemos ido también a Gabón, dónde fue muy impactante, y al norte de Costa de Marfíl, en Korhogo. Del mismo modo, fuimos a Malí dónde hemos realizado una vacunación pequeñita. Lo que nos permitían los recursos, ya que las ayudas van contempladas a Costa de Marfíl”, relata. Pero no todo el trabajo que realiza la ONG es la de vacunar a los más pequeños. También han creado dos escuelas, una en la ciudad de Anyama y otra en Tiebissou. Estas, que pertenecen a dos proyectos diferentes, están creadas gracias a la aportación de la Fundación Cajasol y de la Diputación de Sevilla. El propio presidente de la organización nos cuenta cómo fue: “Construimos una escuela en la ciudad de Anyama. Hicimos una primera fase, financiada por la Diputación de Sevilla; y una segunda fase financiada por la Fundación Cajasol, de las que sólo tenemos palabras de agradecimiento (…) Con ella hemos logrado que los niños aprendan tanto su idioma como el castellano”. Si se le pregunta por la campaña por la que se siente más orgulloso, es sin duda por la escuela de Anyama, en la que además se ponían vacunas a los niños. Y es que Majías nos narra que la población que se encuentra alrededor era de unos 4 millones de personas, y había muchos jóvenes que necesitaban aprender. Incansable y tenaz trabajo que realizan todos los miembros de la ONG África Arco Iris, que de forma desinteresada y asumiendo los costes del viaje hacen de sus vacaciones un viaje al continente africano para dar vida y esperanza a los que no la tienen, convirtiéndoles en verdaderos ángeles llegados desde Sevilla.

EL MAYOR VALOR DE LA ORGANIZACIÓN ES EL DISPOSITIVO MÉDICO, QUE DESDE EL COMIENZO DE LAS ACCIONES EN 2004 HA IDO AUMENTANDO EN PROFESIONALES.EL MAYOR VALOR DE LA ORGANIZACIÓN ES EL DISPOSITIVO MÉDICO, QUE DESDE EL COMIENZO DE LAS ACCIONES EN 2004 HA IDO AUMENTANDO EN PROFESIONALES.

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