Revista nº11Solidarios

Nueva realidad, misma solidaridad

EN ESTOS MÁS DE OCHO MESES DE PANDEMIA, LOS PROGRAMAS, ORGANIZACIONES Y COMEDORES SOCIALES EN LOS QUE COLABORA LA FUNDACIÓN CAJASOL HAN DEMOSTRADO ESTAR MÁS CERCA DE LOS MÁS NECESITADOS. NUEVAS INICIATIVAS O SIMPLEMENTE MISMO TRABAJO PERO HACIENDO HINCAPIÉ EN LA NORMATIVA DE SEGURIDAD PARA QUE EL COVID 19, NO SEA IMPEDIMENTO PARA QUE SIGA EXISTIENDO LA SOLIDARIDAD

 

A todos nos llegó como un jarro de agua fría la pandemia cuando nuestras vidas cambiaron desde el mes de marzo. Confinamiento, restricciones y sobre todo cambios en el ámbito laboral que han hecho que muchas más personas necesiten de la colaboración y solidaridad para poder seguir con su vida. Familias que hasta este momento tan fatídico del 2020 no han tenido dicha necesidad, y que ahora han tenido que pedir ayuda a cualquiera de las entidades, organizaciones o instituciones dedicadas a ello.

 

Una de ellas es el programa Andaluces Compartiendo. Esta iniciativa apoyada por LANDALUZ, la Fundación Cajasol y la Fundación La Caixa, tiene como objetivo principal la de dar a los andaluces que así lo necesitan alimentos básicos para una alimentación óptima. Después de los meses de verano dicho programa ha podido recaudar más de 400.000 kilos de alimentos gracias a una donación más que notable. Y es que la iniciativa de responsabilidad social corporativa inició en diferentes supermercados y grandes superficies una recogida de alimentos de primera necesidad, como aceites, leche, conservas de pescado, conservas vegetales, legumbres, arroz o pasta, entre otros, que ha dado un resultado más que óptimo. Así pues, más de 210 entidades sociales de las provincias de Huelva, Cádiz, Córdoba y Sevilla se beneficiarán de estos kilos de alimentos que podrán repartir en las próximas semanas.

«ANDALUCES COMPARTIENDO TAMBIÉN HA INCREMENTADO SUS INICIATIVAS FOMENTANDO PROGRAMAS DE EMPRENDIMIENTO Y EMPLEABILIDAD»

“Esta iniciativa vuelve a ser hoy más necesaria que nunca para hacer frente a los estragos económicos de la pandemia global que vivimos (…) Toca arrimar el hombro, aunar recursos y relanzar como nunca la colaboración
público-privada para impedir a toda costa que las importantes desigualdades que todavía persisten en nuestra sociedad se agranden como consecuencia de la pandemia mundial. En este contexto tan difícil, debemos entender y asumir que la protección a los más vulnerables debe presidir las decisiones que se tomen en todos los ámbitos”, señaló Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, en la presentación de los datos de esta campaña.

Del mismo modo, Andaluces Compartiendo también ha incrementado sus iniciativas fomentando programas de emprendimiento y empleabilidad. Con ello se fomenta la inserción laboral para aquellas personas con riesgo de exclusión social. Así, en estas semanas se han realizado webinars con el sector de la hostelería como eje principal, o la iniciativa ‘Mujeres en la Gastronomía’, que pretende dar voz a las mujeres en el sector de la hostelería.

COMEDORES QUE REBOSAN DE NECESIDADES

Otro de los puntos claves de esta pandemia se vive en los comedores sociales. Si antes de la llegada del COVID19 había jornadas en las que el aforo casi se completaba, en estas situaciones en las que el paro ha subido, o los ERTES son realidades palpables de muchas familias de toda España, la afluencia es mucho mayor.

En dos organizaciones donde la Fundación Cajasol aporta su granito de arena, como son las Hijas de la Caridad Obra Social San Vicente de Paúl, con varios comedores en Andalucía; o la Orden de Malta, también con varios espacios que dan de comer diariamente a personas, se observan estos hechos a diario.

«LAS HERMANAS DE LA CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL COMENTAN QUE SE HA DUPLICADO LA DEMANDA EN EL COMEDOR SOCIAL DE TRIANA»

Desde que comenzara todo en marzo, ambas instituciones se movilizaron para dar cabida a todas las personas que pudieran necesitar de sus ayudas. Pero en todo este tiempo han surgido contingencias que hacen el camino más difícil. Por ejemplo, las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl comentan que se ha duplicado la demanda en el comedor social de Triana, y el coste es mucho mayor que en épocas anteriores. Además, los gastos en material para prevenir el COVID son una ‘piedra en el camino’ para poder realizar bien el trabajo diario.

Además, la situación no les permite dar de comer en las mesas de los respectivos comedores, por lo que tienen que hacer una inversión en envases de plástico perecederos que condicionan mucho el trabajo de estos voluntarios.

Por su parte, el delegado en Andalucía de la Orden de Malta, Miguel Enrile Osuna, ha recalcado cómo ha cambiado la forma de presentar las comidas a los más de 240 personas diarias del comedor social San Juan de Acre. “Seguiremos dando de comer como hacemos desde hace once años. Esperamos que salga bien y que sea un modo de intentar reducir la epidemia y evitar que haya contagio”, explicaba.

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