CulturaRevista nº9

Arturo Pérez Reverte muestra su percepción de El Cid durante su conferencia en ASALE 2019

El académico cartagenés demuestra su conocimiento sobre el personaje durante el Congreso ASALE ante un auditorio lleno.

El periodista y escritor Arturo Pérez Reverte fue uno de los protagonistas del XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), que se ha celebrado en la Fundación Cajasol, con su charla sobre la figura histórica del Cid. Entre todas las charlas que se han producido, la del académico de la lengua española fue de las más esperadas. En el patio central de la sede en Sevilla, Pérez Reverte mantuvo un diálogo con el periodista Jesús Vigorra, mientras personalidades de diferentes ámbitos, como el director de la Real Academia de la Lengua Española, Santiago Muñoz Machado; o el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, oían los juicios sobre el personaje en cuestión, como de otras temáticas, en un acto que duró más de una hora.

El acto comenzó con la lectura, por parte del actor Alfonso Sánchez, de algunos pasajes del ‘Cantar de mio Cid’, personaje que conoce muy bien Pérez Reverte, ya que, en su última novela, ‘Sidi’, es el referente principal. El escritor hizo referencia en sus primeras intervenciones sobre el porqué de llamar ‘Sidi’ al personaje. Él explicó que en el siglo XI español todas las zonas eran una amalgama de lenguajes, de ahí que siempre tuviera presente la idea de fronteras durante toda la obra. “Para dar más énfasis al carácter fronterizo del personaje decidí llamarlo por el nombre árabe”, explicó Pérez Reverte.

«EL PROBLEMA DE LA HUMANIDAD CONFORTABLE, DE OCCIDENTE, ES QUE HEMOS OLVIDADO QUE MORIR ES MUY FÁCIL»

Prosiguió la conversación con algunas historias sobre la realidad que produce vivir una guerra. Pérez Reverte, que ha sido corresponsal de guerra, afirmó que en su última novela hay situaciones biográficas que se reflejan de una manera parecida. “Yo puedo ser novelista mediocre, como cualquier otro novelista mediocre, incluso puedo equivocarme al hacer una novela, y hacer una mejor o peor. Pero hay una cosa que sí tengo, que es que lo que cuento, lo he visto”. El acto continuó con los comentarios de Arturo Pérez Reverte sobre la apropiación cultural de la figura del Cid por parte de algunas ideologías. El periodista aseguró que el personaje histórico no debería tener esa categorización ya que es un personaje que siempre ha convivido en la historia española.

Uno de los momentos más emotivos fue la lectura de un pasaje del libro del protagonista de la jornada, en una conversación entre dos de sus personajes: Rodrigo Díaz de Vivar y Tello Luengo. Pérez Reverte aseguró que le interesa exponer en su novela a esta clase de hombres, que “afrontaban su destino con entereza” y en el que la muerte se vivía con sencillez. “El problema de la humanidad confortable, de Occidente, es que hemos olvidado que morir es muy fácil. Que estamos a salvo del dolor, de la muerte, de la violencia, la agonía, la tortura; y no recordamos que es así”, aseguró el escritor. Para valerse de este tipo de personas, Reverte incidió en la figura de nuestros abuelos, que tenían presente que la muerte podía llegar en cualquier momento, ante la falta de las comodidades que hoy disponemos. “El mundo es peor ahora porque hemos olvidado a nuestros abuelos. Pensar que no vamos a morir nos hace malos”.

En el último tercio del acto se conversó sobre la fatalidad y la crueldad del mundo, en el que las personas tienen que afrontar la posibilidad de verse en situaciones tan complicadas como la muerte, y en circunstancias para las que no están preparadas. Así, Pérez Reverte decía: “De vez en cuando las reglas (del mundo) te pasan la factura, y tienes que decir ¿qué se debe? Tanto, pues no pasa nada. Formamos parte de ese conjunto. Pero rebelarte, negarte, o decir que no hay derecho por morir con 20 años, pues es lo que hay, es la lotería que te ha tocado. (…) Vivamos según esas reglas con bondad, honradez, dignidad, coherencia, pero también sabiendo dónde estamos”.

Por último, el escritor y novelista sugirió al público que hay algo que no perdona y es la falta de lealtad de las personas. Algo que, según su opinión, nos diferencia. “Hay cuatro o cinco palabras fundamentales para mantenerse uno sano, erguido y limpio, y alguna de ellas son valor, dignidad o lealtad. Yo puedo perdonarle a alguien muchas cosas, incluso la maldad (…) pero lo que no puedo perdonar en la deslealtad”.

 

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