EmprendimientoRevista nº6

Una economista en un negocio dulce

COMO BUENA ‘CORIANA’, SE PLANTEÓ CREAR DE UNOS DULCES QUE LOS VECINOS DE SU PUEBLO HACEN EN PASCUAS, UN NEGOCIO. CÓMO BUENA ECONOMISTA, ANALIZÓ LA SITUACIÓN Y SE PLANTEÓ FORMARSE ANTE ESTE NUEVO RETO QUE SE LE PRESENTABA.

Con la seguridad de una empresaria de éxito y la ilusión de una recién licenciada ante su primer proyecto, se nos presenta Inés Romero a la entrevista. La ilusión ante nuevos proyectos empresariales se transmite más en los gestos que en las palabras y ello es lo que transmite Inés Romero. Su formación de origen y sus primeros trabajos de juventud, no tienen nada que ver con lo que está desarrollando actualmente.

Para levantarse simplemente hay que caer y esa es la parte positiva que nos transmite Inés. ¿Cómo se puede pasar de ser interventora en un banco a ser repostera en Coria del Río? Primero cayendo, las circunstancias económicas hicieron que entidades financieras se fusionaran y que sobraran puestos de trabajo, ese caso fue el de Inés. En segundo lugar levantándose, “no fue fácil, pues de pasar a ganar un sueldo decente —nos comenta— a estar sin ingresos; imagínate”. Como buena emprendedora y como mujer que lleva el optimismo por montera decidió que su vida ya nunca iba a estar ligada a las finanzas. Como buena ‘coriana’, se planteó crear de unos dulces que los vecinos de su pueblo hacen en pascuas, un negocio. Cómo buena economista, analizó la situación y se planteó formarse ante este nuevo reto que se le presentaba.

El programa ‘100 caminos al éxito’ lo encontró buscando en google, “aunque tarde —nos dice— pues justamente cuando lo vi, el plazo había terminado por lo que estuve atenta para apuntarme al siguiente”. Del curso dice que ha aprendido poco de economía, pues evidentemente tanto su formación como su experiencia profesional están por encima de la media, pero en cuanto a estrategias de emprendimiento sus expectativas han sido fuertemente superadas. “Algunas clases han sido de ‘cum laude’ ”, nos comenta con una expresión en los ojos que define su sinceridad.

Sus dulces o snack, pues es una combinación de ambas cosas, se llaman ‘Orejas de Abad’. “En mi pueblo —nos dice con una media sonrisa— le llamamos orejas de haba o de ‘jaba’ y yo pensé que seguramente estaba relacionado con un convento y por eso le llamé de Abad”. Encontrar estas sabrosas ‘Orejas de Abad’, que no dejan indiferentes al paladar, es fácil pues en pequeños tarros están disponibles en algunas tiendas gourmet como la que se encuentra en el Hotel Alfonso XIII de Sevilla.

Inés Romero es una prueba evidente que el programa de ‘100 Caminos al éxito’, es una base importante para que emprendedores con ilusión triunfen en sus nuevos retos profesionales.

 

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